Stellar Store explicado a fondo
Tu propia web de pedidos, con tu marca y tus clientes, en vez de alquilarlos a un agregador que se lleva el 30 %. Cómo funciona por dentro y qué le falta todavía.
La cuenta de un agregador es sencilla de hacer: de cada 100 € de pedido, se quedan unos 30. Y además el cliente es suyo, no tuyo: no tienes su teléfono, ni su email, ni sabes cuántas veces ha pedido. Stellar Store existe para darle la vuelta a eso.
Lo que vas a ver
1. La carta con tu marca
El escaparate es tuyo: tu logo, tus colores y, si quieres, tu propio dominio con su certificado. El cliente no ve «Stellar» por ninguna parte.
Cada producto lleva foto, descripción y alérgenos. Los agotados se marcan y desaparecen de las sugerencias. La carta puede venir del TPV automáticamente o ser una carta propia distinta de la del local, que es lo que se suele querer cuando el delivery lleva otros precios.
El escaparate está en español, inglés y sueco, y las traducciones de la carta se gestionan desde el panel.
2. Combos y opciones
Se pueden montar combos por pasos —elige ensalada, elige bebida, elige postre— con grupos obligatorios y opcionales, y extras con recargo. Si una opción está agotada, deja de ofrecerse.
3. Recogida, reparto y programar hora
El cliente elige recoger o que se lo lleven, y puedes activar solo una de las dos. Se puede pedir para ahora o programar día y hora en huecos de 15 minutos dentro de tu horario, hasta con dos semanas de antelación.
En el mismo paso entran los cupones, las tarjetas regalo y los puntos.
4. Zonas de reparto por anillos
El reparto se define sobre un mapa como anillos concéntricos alrededor del local. Cada anillo tiene su pedido mínimo, su tarifa base y, si quieres, un precio por kilómetro.
La dirección del cliente se comprueba en el servidor, no en el navegador: no se puede falsear la distancia para pagar menos envío.
5. El pedido entra solo en cocina
Un pedido de la tienda online aparece directamente en la pantalla de cocina del TPV, sin que nadie lo teclee. Y el camino de vuelta también funciona: cuando en el TPV se marca como listo o entregado, el cliente lo ve en su pantalla de seguimiento.
Si el pedido es a domicilio, el TPV lo despacha a Stellar Riders. Y si algo falla en el envío a cocina, el pedido no se pierde: queda marcado con el error y se puede reinyectar.
6. Fidelización: puntos y pedido gratis
Hay dos mecanismos y se pueden usar a la vez:
- Puntos por compra, canjeables a partir de un mínimo que fijas tú.
- Pedido gratis cada diez entregados, calculado sobre la media de ese bloque de pedidos.
Los puntos solo se acreditan cuando el pedido pasa a entregado, no al hacerlo. Es deliberado: si se dieran al pedir, bastaría con pedir y cancelar para acumular puntos gratis.
7. Tus clientes son tuyos
Cada pedido deja una ficha de cliente con su historial, sus direcciones y sus puntos. Desde el panel puedes ver quién ha dejado de pedir y exportar esa lista. Eso es exactamente lo que un agregador no te da.
El cliente entra a su cuenta sin contraseña: pone su email y recibe un enlace de acceso.
8. El panel del día a día
Pedidos en vivo con cambio de estado, horario de apertura por tramos (con un botón para traer el horario desde tu ficha de Google, que lo propone para que lo revises), modo «saturado» para cuando no das abasto, cupones, tarjetas regalo, analíticas y equipo con permisos por tienda.
9. Precio y comisión, con números
59 €/mes + IVA por tienda, sin permanencia. Y además una comisión por pedido, que depende de cómo pague el cliente:
| Cobro | Comisión sobre la base sin IVA | En un pedido de 22 € |
|---|---|---|
| Efectivo | 2 % + 0,25 € | 0,65 € |
| Tarjeta | 0,5 % | 0,10 € |
Se factura todo junto a fin de mes, en una sola factura: no hay retenciones sobre cada cobro.
Para cobrar con tarjeta conectas tu propia cuenta de Stripe desde el panel, en un par de minutos. Es la parte que más gusta cuando se explica: el dinero de cada pedido entra directamente en tu cuenta, no en la nuestra, y por eso la comisión de tarjeta es tan baja. Mientras tanto, la tienda ya puede vender con pago al recoger o al entregar.
Para comparar: en un pedido de 22 €, un agregador se lleva del orden de 6,60 €.
Mira una tienda de verdad
Este es un local en producción, con su carta y sus pedidos reales.
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